Entrevista a Silvia Ordiñaga, Directora de Comercio en la Conselleria de Industria

¿Qué primera impresión tiene del sector comercial valenciano?
Mi impresión sobre el sector comercial valenciano es la de que está a la altura de la sociedad a la que se dirige, es decir, que cumple con eficacia y eficiencia su papel de satisfacer las necesidades de la sociedad valenciana. Ambos, sociedad y comercio, han sabido evolucionar a la par en los últimos años, que han sido de especial dinamismo en todos los ámbitos, hasta alcanzar un grado de entendimiento que permite augurar la continuidad en esta mutua vinculación para los años venideros.
¿Cuáles son sus planes, en líneas generales, para el sector?
En líneas generales, nuestro interés es colaborar para mantener la adecuación del comercio valenciano a las expectativas y necesidades de los consumidores, propiciando el desarrollo de la actividad comercial en condiciones de flexibilidad, adaptación al territorio e incardinación con el conjunto de la economía valenciana. Una línea de trabajo va a ser procurar el aprovechamiento de las ventajas que ofrece el sector comercial de cara al diseño, mejora y revitalización de los espacios urbanos y residenciales, optimizando las afecciones al medio ambiente y sustentando un equilibrio territorial que garantice las posibilidades de elección de los compradores, residentes o estacionales, donde quiera que se encuentren. Asimismo se va a tratar de poner a disposición del sector, especialmente al alcance de la pyme comercial, un conjunto de herramientas e instrumentos que le permitan el mantenimiento de su competitividad y de su capacidad de obrar y ofertar, llegando a todos los segmentos de consumo, tanto a los ya conocidos como a los que surgen de día en día como resultado de los cambios socio-demográficos.
¿Y para el comercio urbano valenciano en particular?
La apuesta por el comercio urbano va a ser decidida pero en esta dedicación vamos a necesitar ayuda y colaboración. Por un lado de los ayuntamientos, que deben avanzar en la atención que le prestan a los usos comerciales a través de sus planes urbanísticos y de sus ordenanzas y, por otra parte, de los comerciantes, que deben cooperar entre sí, en un modelo de competencia, como el actual, que está basado en una jerarquización de polaridades comerciales dispuestas a captar la atención de un consumidor con gran capacidad de desplazamiento. Si los centros comerciales han tratado desde su aparición de recrear la configuración de la ciudad articulando sus comercios en torno a nuevas calles, el comercio urbano debe imitar ahora las prácticas comerciales de aquéllos. Los comercios de un entorno urbano no son competidores entre sí, al contrario deben desarrollar acciones conjuntas de cooperación y promoción que les permitan competir con otro entorno urbano, otro municipio cercano o un centro comercial próximo.
Todas estas acciones son encuadrables bajo las estrategias conocidas como Centros Comerciales Abiertos y Centros Comerciales Urbanos que ya, con mayor o menor alcance, están siendo desarrolladas por comerciantes de nuestra Comunidad.
Antes de diciembre de 2009 debe transponerse la Directiva Europea de Servicios a nuestra legislación ¿cómo piensa llevarla a cabo?
La Directiva sobre el Mercado Interior de Servicios es una disposición elaborada conjuntamente por el Parlamento y el Consejo Europeo, que fue aprobada el pasado 12 de diciembre, con el objetivo de conseguir la libre circulación e implantación de los prestadores de servicios en el ámbito europeo, para lo cual se exige de los estados miembros la creación de sistemas de información o ventanillas únicas, así como la remoción de cualquier regulación que pueda interpretarse como un obstáculo a las libertades de circulación e implantación de servicios que no están amparadas por razones de interés general. Aunque el alcance de la norma europea es amplísimo y afecta a todas las actividades de servicios, es el sector comercial el que se presenta como el más sensibilizado ante los posibles efectos de la Directiva. La tarea a acometer de forma inmediata consiste en identificar la normativa que pueda resultar afectada, evaluarla desde el punto de vista de los principios sentados por la Directiva y, en su caso,
modificarla o derogarla. Para ello estamos trabajando con la dirección general de Política Comercial del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, en atención tanto a la competencia para establecer normativa básica que afecta al sector comercial, como a la condición de intermediario entre las comunidades autónomas y la administración europea.
Desde COVACO se considera que es el momento de darle forma a la tan ansiada nueva Ley de Comercio Valenciano aprovechando este hecho ¿coincide con esta idea?
Coincido plenamente con la idea. Me consta que ya en la pasada legislatura se hizo público el interés del Gobierno Valenciano por actualizar la legislación valenciana en materia de comercio interior. Este interés derivaba del convencimiento del grado de obsolescencia de una legislación que, al datar de 1986, podría resultar inadecuada para regular el presente de un sector económico en permanente evolución, sometido a los propios cambios y a las variaciones en los dos grandes ámbitos que intercomunica, el de la producción y el del consumo. A esta percepción viene a sumarse la necesidad de adecuación a la directiva sobre el mercado interior de servicios, de forma que la renovación de la legislación valenciana se ha constituido en objetivo prioritario de la presente legislatura.
Para ello es necesario un gran pacto entre el sector y la administración autonómica y local ¿cuál cree que debe ser el papel de esta Conselleria en él?
En el tiempo que llevo como responsable de la Conselleria he podido apreciar que existen posturas divergentes dentro del sector al respecto de la renovación del marco legal, de los aspectos a los que debe afectar, o del malcance y profundidad de las modificaciones, existiendo incluso algunos
planteamientos que rechazan la necesidad de revisarla. Pienso que, en efecto, va a ser necesario un gran esfuerzo de consenso a culminar en un pacto que asegure la mayor satisfacción posible de todos los planteamientos. Lo deseable sería que, en este esfuerzo de búsqueda y encuentro de la mejor solución, el papel de las administraciones se limitara a estar al lado del sector, prestándole todo el apoyo y asistencia posible, asumiendo y respetando los acuerdos y soluciones de compromiso a los que lleguen sus representantes. De no producirse está circunstancia, la Conselleria desempeñará su papel de mediación a fin de propiciar los acuerdos pertinentes, llegando en caso necesario a adoptar las interpretaciones y decisiones que correspondan en el ejercicio de sus competencias y en la defensa global de la economía valenciana.
Nuestra propuesta es basar la nueva Ley de Comercio en la actual Ley de Ordenación del Territorio de la Generalitat en la que se habla de racionalidad y eficiencia en la ordenación de los equipamientos comerciales procurando el equilibrio entre formatos ¿qué le parece esta propuesta?
Su propuesta puede ser válida para la regulación espacial de la actividad comercial, pero no resulta aplicable en el caso de la atención a los demás aspectos normativos que confluyen en el ejercicio de la actividad comercial. En mi opinión, en el marco de la legislación sobre ordenación territorial, urbanística y medioambiental de la Comunitat Valenciana existen los suficientes puntos de conexión como para desarrollar una tarea efectiva de urbanismo comercial, lo que no existe es tradición, en este sentido, por parte de los urbanistas y planificadores. Por lo tanto sería muy interesante avanzar en este campo, concienciando a las administraciones locales de la necesidad de dedicar una atención específicay suficiente a los usos comerciales,diferenciada del resto de los usos terciarios.
Ello supondría quebrar la práctica,generalizada en la actualidad, de considerar los usos comerciales como terciarios sin distinción, y éstos compatible con la mayoría de usos industriales y residenciales.
Para su desarrollo creemos fundamental un Plan de Acción Territorial del Comercio para la ordenación del territorio en el que se estudien las necesidades y excesos de oferta comercial ¿coincide en esta idea?
Dentro del planteamiento anterior, no cabe duda que el mayor protagonismo en el urbanismo comercial ha de corresponder a los ayuntamientos, que deberían integrar la regulación de los usos comerciales locales con el resto de sus directrices y estrategias de evolución urbana y ocupación del suelo. La elaboración de un Plan de Acción Territorial del Comercio, debería realizarse bajo la figura de un plan de acción territorial de carácter sectorial, previsto en la Ley valenciana de ordenación del territorio y protección del paisaje, como instrumento de competencia directa de la Generalitat a través del que desarrollar las estrategias y objetivos aplicados a un ámbito sectorial concreto, en este caso el comercial.
¿Qué medidas considera prioritario adoptar para incentivar la actividad comercial en nuestra Comunidad?
La actividad comercial en la Comunitat Valenciana goza de una salud envidiable y sólo hay que recorrer las calles y plazas de nuestros pueblos y ciudades para apreciar la existencia de un comercio urbano fuerte y vital que coexiste con otras fórmulas comerciales conformando una estructura comercial plenamente adaptada a las necesidades de los consumidores actuales y futuros.
Dicho esto, también debemos reconocer que la actividad comercial se halla en constante cambio y evolución y su principal reto consiste en adaptarse y aún anticiparse a los cambios que se producen en los hábitos de compra de los consumidores. En mi opinión, las claves del futuro son la innovación y la calidad como valores seguros que garanticen la permanencia en un mercado que se vislumbra como cada vez más abierto y competitivo. Es conocida la falta de mano de obra cualificada para el sector, desde COVACO llevamos tiempo reivindicando un Instituto Tecnológico del Comercio ¿va a ser esta la legislatura en que se ponga en marcha? Nuestra idea es darle un sentido global a esta institución, no sólo formación, sino que englobe investigación y documentación para el sector.
La extensión de la investigación y el desarrollo, así como una decidida política de innovación, junto con una eficiente gestión del conocimiento, podríamos decir que son algunas de las asignaturas pendientes del comercio de la Comunitat Valenciana. Además, aunque no se puede generalizar, podríamos convenir que la reducida dimensión de la mayor parte de las empresas comerciales supone una dificultad añadida y por ello estamos trabajando en la gestión del conocimiento a través de programas e instrumentos que los sitúen al alcance de todos los interesados, como es, a titulo de ejemplo, la página web "Portal del Comerciante".
Como patronal con mayor representación del sector en la Comunidad Valenciana consideramos que es fundamental nuestra participación en todas las decisiones del sector ¿acepta nuestra propuesta de diálogo y asume un compromiso con el comercio urbano?
Esta Conselleria siempre ha dialogado con todos los sectores empresariales que representan al comercio y la colaboración con COVACO y el comercio urbano que integra, ha sido tan estrecha que desde hace años se viene plasmando en convenios de colaboración, que posibilitan la realización de acciones de gran interés para ambas partes, con el objetivo último de mejorar y potenciar este comercio urbano.
Nuestra voluntad, como no podía ser de otro modo, es seguir trabajando y colaborando con COVACO, de un modo aún más estrecho si cabe porque entendemos que la suma de los esfuerzos de todos es lo que realmente contribuye al objetivo último que todos perseguimos que no es otro que la mejora de la estructura comercial de la Comunitat Valenciana y, con ella, la calidad de vida de los ciudadanos.
Si quiere añadir algún mensaje para
el sector comercial valenciano...
Desde estas páginas, deseo transmitirles a todos un mensaje de ánimo y de optimismo. Creo que hasta la fecha se han hecho las cosas razonablemente bien y ahora estamos obteniendo los resultados. Si seguimos por este camino, seguiremos siendo una Comunidad Autónoma modelo también en lo comercial.
